Señorita No Identificada

Por Nessa Terán

Uno de mis pasatiempos favoritos es visitar el repositorio digital del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) que conserva los archivos fotográficos del país. Puedo pasar horas haciendo búsquedas por temas, viendo cómo eran las ciudades cuando aún parecían pueblitos con calles de piedra; cómo era el Cotopaxi hace siglo y medio; cómo se veían los paisajes urbanos que hoy están llenos de edificios, hace cien años. Un día busqué retratos de mujeres, me interesaba comprobar cómo el prototipo de belleza femenina iba cambiando con los años (o no),  y de qué manera se manifestaban los sesgos de raza y de clase para determinar quiénes podían acceder a ser retratados, y quienes más bien era fotografiados desde un punto de vista etnográfico o exotizante. Hice un recuento de mis hallazgos en la cuenta de Instagram de Soy la Zoila, en orden cronológico.

 Uno de los primeros retratos de una mujer que aparece en el archivo del INPC.  Catalina Noli Yturrizaga (c . 1865), retratada por los hermanos Courret

Uno de los primeros retratos de una mujer que aparece en el archivo del INPC.

Catalina Noli Yturrizaga (c . 1865), retratada por los hermanos Courret

En el archivo hay muchísimos retratos de mujeres mestizas, algunas mujeres indígenas y, a medida que nos acercamos a la década de 1920, aparecen las mujeres de la familia Puga. En particular una de ellas, Carmen, consta retratada en decenas de fotos del archivo. En algunas aparece con su hermana Lola, en otras con la familia Puga a pleno, y en muchas aparece sola, posando para la cámara: Carmen Puga en el parque, Carmen Puga leyendo un libro, Carmen Puga con su perro. Me fascina, en particular, un retrato en el que aparece Carmen mirándose fijamente en un espejo de mano, con una sonrisa de lado. Pienso que Carmen es bellísima, y que debe haber sido considerada una belleza en su época. Pienso que estas fotos no son cándidas o espontáneas, sino sumamente cuidadas. Intentan mostrar una especie de intimidad, claro, pero en todas las delata la pose, los arreglos florales, la rigidez de la modelo. También es evidente que pertenece a una clase social acomodada: vive en una de esas casonas antiguas de Guayaquil, frente al río. Toca un arpa, lee en su mecedora, viste ropa linda y elegante y tiene la tez muy blanca. Todas estas fotos que parecen retratar el día a día de Carmen, su vida doméstica y social, sus pasatiempos, pertenecen al Archivo Histórico del Guayas, y en varias aparece Rodolfo Peña Echaiz como autor.

 Señorita Puga viendo un espejo - Rodolfo Peña Echaiz (c 1915-1925)

Señorita Puga viendo un espejo - Rodolfo Peña Echaiz (c 1915-1925)

 Carmen Puga con su perro - Rodolfo Peña Echaiz (c.1920)

Carmen Puga con su perro - Rodolfo Peña Echaiz (c.1920)

Todas las fotografías del archivo del INPC que llevan nombre de autor, pertenecen a fotógrafos hombres y una de las colecciones más extensas es la de Manuel Jesús Serrano, quien retrató la vida social y cultural de Cuenca por una buena parte del siglo XX. En los retratos de Jesús Serrano encuentro una mirada democratizadora, en relación a otros segmentos. Un vistazo a su colección evidencia que por su estudio pasaron todo tipo de mujeres: bachilleres; niñas celebrando su primera comunión; parejas de recién casados; niñas y mujeres indígenas con sus anacos y sus trenzas; señoras glamourosas con abrigos de piel y miradas misteriosas; madres con sus hijos. También hay varias fotos en las que las retratadas llevan disfraces: de diosas griegas, de princesas infantiles, de indias nativoamericanas, de ángeles… Pero en estas fotos todas las modelos son blanquísimas y bellas.

 Retrato de Estudio de Mujer - Manuel Jesús Serrano (c. 1930- 1940)

Retrato de Estudio de Mujer - Manuel Jesús Serrano (c. 1930- 1940)

 Hermanas No Identificadas - Manuel Jesús Serrano (1944)

Hermanas No Identificadas - Manuel Jesús Serrano (1944)

El hecho de que en nuestro archivo no existan, prácticamente, fotos hechas por mujeres simplemente deja claro que nos hemos mirado, siempre, desde una perspectiva masculina. Nos enunciamos desde esa mirada masculina. Sería fascinante poder ver cómo o qué hubiese retratado una mujer contemporánea a Peña Echaiz, o a Jesús Serrano. Sería fascinante ver un autorretrato de la señorita Puga. Estas búsquedas, y el hallazgo de la plataforma Foto Album, de Fabiola Cedillo y María Fernanda García, me impulsaron a dedicarle una Zoila entera a las mujeres fotógrafas. Mucho se ha escrito ya acerca de la discriminación a las fotógrafas mujeres en el campo del fotoperiodismo (si quieren concoer más, este es un buen lugar para empezar). La industria también pasó por varias denuncias de acoso sexual por parte de fotógrafos bastante reconocidos, en el marco de #MeToo.  También es interesante explorar el concepto de male gaze en contraposición a un “female gaze“, si es que tal cosa existe.

Esta edición de la Zoila se enfoca en mujeres fotógrafas ecuatorianas. Por un lado, la selección realizada por Foto Album para su exposición en Cuenca: 10 fotógrafas en la categoría profesional y 5 en la categoría emergentes. Lucía Durán explora las miradas de las fotógrafas de la primera categoría, en el texto 10 presencias / 10 miradas. Daniela Alcívar analiza la segunda categoría en Nuevas Fotógrafas Ecuatorianas. En lugar de añadir más textos, he invitado a dos geniales fotógrafas locales a compartir sus trabajos más recientes, por primera vez, en la Zoila. Pamela Abad con su serie Cortina Azul, y Vanessa Terán (mi tocaya), con Mestiz@s. Además, junto a Fabiola entrevistamos a una referente de la fotografía en el Ecuador, la talentosísima Karla Gachet.

¡No olviden seguirnos en Instagram! Durante los próximos meses estaremos destacando el trabajo de fotógrafas mujeres de todas las épocas y países en nuestras historias. Si tienen recomendaciones, no duden en escribirme. Y como siempre, gracias por leernos.